lunes, 2 de marzo de 2009

Recolección


6:45 a.m.- 6:45 p.m.,

No es mi aliento, de fragancias,

combustible de tequila.

De mi trazo.

Solo es el momento,

Yo acostumbrado a arrollar, tú, sin ceder a cualquier atropello…

Me pueden ver ya estoy afuera,

de nuevo hablando de ti, de alguna sombra de nube pasajera,

es la música, es el sol, es el polvo libre de llantas,

es un tono, es l casa, eres,

entonces, ¿Qué más da? otro montón de paginas, atascadas de palabras discapacitadas,

II

Me fascinan las mañanas, con un café y un caramelo de humo,

Hoy no es excepción.

De sol en soledades he despertado,

Solo una cosa ronda, y no es alquitrán ni cafeína.

III

¿Qué es el Adiós?

Es solamente una palabra,

la cual intenta explicar desesperadamente

el silencio de una voz todavía no ausente.

Como un desplazamiento en el tiempo

En el cual solo quedare en un recuerdo

que al cerrar os ojos,

se concentran en mi espejo

Adiós solo es el final o el comienzo

De una despilfarrada historia

Con motivos suficientes para una novela de ficciones

Donde el protagónico se convierte en narrador,

Con un velo de espectador

Tras el telón de un papel sin guión

Adiós puede ser, te amo

O púdrete en la soledad donde nunca florezca una palabra marchita.

IV

De nuevo regresando, a los espacios no escritos en un viejo cuaderno de pasta roja,

¿A contarle qué?

No se muy bien de donde provienen las notas, tampoco donde terminan,

Con tanto que pensarme, largo para decirte, construcciones, incendios.

Discurrir a emprender o a quedarme, en el plan de huida.

De todo lo que tengo, nada me queda, solo un frasco de vida en el congelador, de modo que la supuesta felicidad es tan extraña, tan compleja, tan efímera.

Será que no entiendo muy exactamente de que se trata.

Uno cree vivir años, conocer gente, lugares, acumular noches con tonos probables de soledad, agrandar la experiencia. ¿Apearte de vivir que he vivido?

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